Más de 50 años al lado de las familias
EL ÚLTIMO ADIÓS, EN MI TIERRA

EL ÚLTIMO ADIÓS, EN MI TIERRA

Entre muchas de las incertidumbres que rodean a la muerte, que sea imprevisible es una de ellas y cobra peso en la cultura occidental. Envueltos en este modelo de vida de ritmo frenético, los servicios funerarios también evolucionan, y se asienta el traslado funerario.

Se trata de un servicio gracias al que se permite trasladar el cuerpo a cualquier otro punto en el que se quiera celebrar el último adiós y procurar las últimas atenciones. Actualmente, se cuenta con las medidas de higiene y seguridad propias para que el cuerpo se desplace de un punto a otro en perfectas condiciones. El traslado funerario debe realizarse de manera que se salvaguarde la salud pública. Dentro del territorio nacional, existen dos tipos de traslados:

  • Traslado dentro de la misma comunidad: Para este tipo solo es necesario el certificado de defunción.
  • Traslado de una comunidad a otra: En este caso son necesarios dos certificados, de Registro y de Sanidad. Es necesario contar con la autorización del entierro o cremación para proceder al traslado, aunque hay requisitos especiales dependiendo de la comunidad autónoma. El cadáver se recibe sin problema y se podrá proceder a su entierro o cremación.
  • Traslados internacionales: Estos traslados requieren unas medidas de seguridad que lo convierten en repatriación del cuerpo. España cuenta con acuerdos para proceder, y los gastos propios suelen correr a cargo de la familia, salvo casos excepcionales en los que se encarga el ministerio de Asuntos Exteriores, que concede ayudas a la familia. Burocráticamente, se necesita una carta dirigida al Consulado solicitando autorización para el traslado del cadáver, un certificado médico de defunción e informar a la embajada, ya que cada país tiene sus leyes y aplicaciones.

Por otro lado, el traslado de cenizas no posee ningún requerimiento sanitario, por lo que su traslado es normal siempre que se acompañen estas del certificado de defunción.

A pesar de las apariencias, el traslado funerario es un proceso sencillo en el que la prioridad es facilitar todo a los familiares y cumplir sus deseos y los del fallecido. Para muchas personas, poder ver al fallecido es parte fundamental del duelo y los expresos deseos de cada familia, por lo que los traslados son un servicio muy demandado. Poder celebrar el velatorio rodeado de familia y amigos autóctonos, en el lugar de origen o el deseado, es una práctica factible y que desde Funeraria Santo Cristo de la Peña facilitamos.

Funeraria Santo Cristo de la Peña ofrece traslados inmediatos (antes de 24 horas) en toda Castilla y León. Igualmente, proporciona el mismo servicio en el territorio nacional y el internacional, haciendo de este trámite lo más fácil posible y despreocupando a familiares y allegados como máxima prioridad.

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